En algunos casos el arte o la ciencia se encuentran lejos de la experiencia humana. El Renacimiento fue uno de los periodos más interesantes en el que los científicos y los artistas construyeron juntos una gran imaginación cultural. En este sentido, el momento actual tiene muchas similitudes con el Renacimiento.
“Un laboratorio científico en 1910 y el estudio de Pablo Picasso no tenían nada que ver. Eran entornos de trabajo muy distintos” afirma
Roger Malina, astrofísico del Laboratorio de Astronomía Espacial de Marsella. “Por el contrario hoy un estudio de arte y mi laboratorio hablan el mismo lenguaje”, continua.
En el programa se repasan los principales movimientos artísticos y científicos y como estos han impregnado la cultura de cada época.
“La cuestión más interesante que se va a plantear en los próximos 50 años- concluye Malina- será ver como las humanidades y las artes son capaces de introducir algunas de sus ideas y métodos en las ciencias y la tecnología para cambiar la orientación de la ciencia y la tecnología en el futuro”.
En el programa intervienen también Semir Zeki, neurólogo de la UCL, Gavin Parkinson , historiador del arte de la universidad de Oxford, Derrik de Kerkhove, de la Universidad de Toronto, Roy Ascott, de la Universidad de Plymouth y Michael Naimark, artista independiente. Todos ellos participaron en las Jornadas de Arte-Ciencia-Tecnología que se realizaron en Gijón.
La ciencia detrás del mito: La Odisea de Homero por Matt Kaplan
La "Odisea" de Homero relata las aventuras del héroe griego Ulises durante su viaje de regreso a Itaca tras la guerra de Troya. Aunque algunas partes pueden considerarse basadas en hechos reales, en su mayoría los encuentros con monstruos, gigantes y magos se consideran pura ficción. Pero, ¿podría haber tras el mito más de lo que parece? Matt Kaplan explica intenta mostrar lo que puede haber de realidad en la "Odisea", mucho más de lo que se cree.
Si vais a la página original podéis encontrar preguntas sobre el vídeo, ampliaciones y refuerzos de los contenidos y debates: http://ed.ted.com/lessons/the-science...
The science behind the myth: Homer's "Odyssey" by Matt Kaplan
Homer’s "Odyssey" recounts the adventures of the Greek hero Odysseus during his journey home from the Trojan War. Though some parts may be based on real events, the encounters with monsters, giants and magicians are considered to be complete fiction. But might there be more to these myths than meets the eye? Matt Kaplan explains why there might be more reality behind the "Odyssey" than many realize.
Se denomina agujero de la capa de ozono a la zona de la atmósfera terrestre donde se producen reducciones anormales de ozono, fenómeno anual observado durante la primavera en las regiones polares y que es seguido de una recuperación durante el verano. El contenido en ozono se mide en Unidades Dobson (siendo UD= 2.69 × 1016 moléculas/cm² ó 2.69 × 1020 moléculas/m²).
El 16 de Mayo de 1985, la revista Nature publicó el descubrimiento del agujero de la capa de ozono. En 1987 todos los países del mundo firmaron el protocolo de Montreal para abandonar el uso de CFC´s (compuestos clorofluorocarbonados), que destruyen la capa de ozono. En 2011 se observaron los primeros indicios de recuperación: es el primer éxito de las políticas internacionales para evitar emisiones.
Si no has leído esta obra maestra de la divulgación científica, ya estás tardando… pero mucho. Este libro del periodista y escritor norteamericanoBill Brysones una obra de imprescindible lectura. Vale que el contenido de algunos de sus capítulos quizás te los sepas ya de memoria porque tu profe te haya desvelado sus secretos, pero con toda seguridad hay otros muchos que te descubrirán una gran cantidad de información valiosa e interesantísima.
El título, además, está magníficamente escogido: “Una breve historia de casi todo”, porque trata de casi todas las disciplinas científicas importantes, desde la cosmología hasta la genética, pasando por la astronomía, la física, las matemáticas, la química, la geología, la paleontología, la antropología, la botánica, la biología… y alguna disciplina más que me dejo en el tintero. Y esUna breve historia porque eso es lo que es el libro: una serie de capítulos breves, de quizás 25 ó 30 páginas cada uno, en los que se explica no sólo la información más relevante e interesante sobre cada disciplina científica de las que habla, sino que además describe los antecedentes que llevaron a la propia creación de la disciplina de que se trate.
Información rigurosa, sí, pero en su justa medida, con su pequeña dosis de anécdotas y sucesos que hacen amena la lectura. Un libro que no puede faltar en la biblioteca del tamicero o del cedacero de pro. ¡Y además es un regalo perfecto a un precio estupendo!
Bill Bryson es un periodista y escritor que, según cuenta en el prefacio del libro, en cierta ocasión, viajando de costa a costa de los EE.UU. se quedó mirando el horizonte y pensando en que en realidad él no sabía prácticamente nada del mundo que habitaba, por ejemplo por qué el mar es salino, pero los Grandes Lagos no lo son, y tampoco sabía si la salinidad marina aumentaba o disminuía… ni mucho menos si debería estar preocupado por ello.
Corte de la Tierra: componentes.
El caso es que una cosa llevó a otra, y le recordó una ilustración de su libro de ciencias de cuarto o quinto[2] en la que se veía el globo terráqueo al que le faltaba un gajo de una cuarta parte de su volumen, lo que permitía ver el interior con sus capas bien diferenciadas: la corteza, el manto, el núcleo y todo eso, y se preguntaba Bill entonces, cuando estaba en cuarto o quinto, que dónde estaría exactamente el gajo que faltaba y lo peligroso que sería, por ejemplo, circular por alguna carretera interestatal de esas que atraviesan en Medio Oeste norteamericano, con sus interminables rectas de decenas de millas, cuando llegaran al borde del precipicio de 6.400 Km de profundidad. Más valía que estuviera muy bien señalizado, pues si no los automovilistas se caerían por el inmenso agujero hasta llegar al mismo centro de la Tierra…
Muchos años después, mirando aburrido por la ventanilla del tedioso vuelo que le llevaba de un lado al otro del continente, recordaba su ingenuo temor pero a la vez comenzó a preguntarse cómo se descubrían las cosas, cómo se enunciaban y se demostraban las nuevas teorías, y cómo es que tantas y tantas personas se hubieran dedicado en vida y alma a la ciencia, a descubrir nuevas Leyes de la Naturaleza, a encontrar una galaxia más lejana, a demostrar nuevas ecuaciones o a inventar nuevos procedimientos para aislar un elemento, una bacteria o un virus… cuando eso a él, periodista y, por consiguiente, un “hombre de letras”, no le llamaba la atención lo más mínimo, le era completamente extraño. ¿Qué llevaría a gente como Evariste Galois a dedicar sus últimas horas antes del duelo que, de forma casi inevitable, acabaría con su vida,[3] en escribir frenéticamente sus descubrimientos sobre la novedosa teoría de grupos, en vez de a descansar o quizás a ejercitarse en las armas que debería usar en la mañana siguiente, o mejor aún, a huir para salvar la vida? ¿Qué placer podría encontrar Mendel, un tranquilo y oscuro monje austríaco, en experimentar durante años con sus guisantes hasta descubrir las leyes primigenias de la genética, descubrimiento que fue displicentemente olvidado durante muchos años antes de ser redescubierto para crear una nueva y emocionante disciplina científica?
Bryson tomó la determinación de intentar averiguar, en lo posible, esas motivaciones, y el porqué de que tantos brillantes individuos hayan dedicado su vida a la búsqueda de una respuesta. Y no sólo tomó la determinación, sino que, y eso sí que tiene mérito, ¡convenció a su editor de que el esfuerzo merecía la pena! Como consecuencia de ello, Bill pasó tres años de su vida viajando de Londres a Australia, de París a Los Ángeles, entrevistándose con científicos señalados de las más diversas disciplinas científicas, piadosas personas que estuvieran dispuestas a responder sus estúpidas preguntas de neófito, buscando comprender, en primer lugar, de qué va y por qué es importante la propia disciplina científica en sí; y en segundo, su historia: cómo nació, quiénes fueron sus fundadores o divulgadores, qué dificultades hubo de vencer hasta consolidarse y qué hallazgos importantes ha conseguido a lo largo del tiempo.
Pero lo más difícil de su tarea no fue eso, sino utilizar toda su capacidad como periodista para plasmar toda esa información en forma de relato ágil, interesante, ameno y, sin embargo, riguroso y con buena cantidad de información científica. En una palabra, dar las pinceladas exactas de cada rama científica para que un lector curioso pero sin gran formación científica se sienta atrapado desde el comienzo. Y, ojo, en realidad prácticamente todo el mundo se encuadra en la definición anterior, pues aunque uno sea físico nuclear, seguro que de geología, o de paleontología o de botánica, por ejemplo, sabe tanto como tú, lector, o como yo: más bien poco. Y eso lo consigue Bryson a base de mezclar hábilmente las pequeñas historias de los protagonistas con la Historia con mayúsculas de la rama del saber de que se trate, la descripción de la disciplina con la presentación de algunos datos, no muchos, pero que permiten centrar las ideas de forma exacta… Los que leéis a Pedro podéis haceros una idea de qué estoy hablando: alguien que es capaz de soltarte un ladrillo sobre física cuántica o sobre la teoría de la relatividad especial y que, encima, ¡te guste tanto que esperes ansioso a la publicación del siguiente artículo!
El libro, publicado en 2003, se divide en seis grandes apartados, dedicados cada uno a una de las, por así decirlo, grandes disciplinas de la ciencia, estando a su vez cada uno de ellos dividido en varios capítulos, entre tres y seis dependiendo del grupo.
El primer apartado del libro, Perdidos en el cosmos, habla de Cosmología y Astronomía, del Universo y del Sistema Solar y cómo hemos ido descubriendo en el cielo objetos cada vez más lejanos y enigmáticos.
El segundo, El tamaño de la Tierra, habla de los esfuerzos que los seres humanos hemos realizado para conocer el tamaño de nuestro planeta y, de paso, del resto de objetos del Universo, y no sólo de su tamaño, sino de la edad de nuestro planeta y cómo su edad estimada fue variando conforme los diversos descubrimientos paleontológicos, físicos y químicos fueron variando nuestros conocimientos.
El tercer apartado, Nace una nueva era, nos introduce directamente en los hallazgos de principios del siglo XX a cargo de Einstein, de Planck, Bohr, Fermi, Feynman y tantos otros que derribaron literalmente nuestra concepción de la física, ésa a la que a fines del Siglo XIX, en palabras de Lord Kelvin, “tan sólo le faltaba por resolver unas pocas pequeñas cosas para estar completa”. Lástima que una de esas pequeñas cosas fuera el efecto fotoeléctrico, por cuya explicación se concedió a Albert Einstein el Premio Nobel, y no por su Teoría de la Relatividad (Especial o General), o la “catástrofe del ultravioleta”, cuya explicación dio origen a la mecánica cuántica…
El cuarto apartado, Un planeta peligroso, habla de las entrañas de la Tierra, de geología y vulcanismo, de tectónica de placas y terremotos catastróficos… que cualquier día pueden cambiar nuestro mundo, como desgraciadamente han podido comprobar en los últimos años en Sumatra, en Cachemira, en Irán, en Haití o, muy recientemente, en Nepal.
El quinto, La vida misma, habla de la eclosión de la vida en nuestro planeta, cómo se ha desarrollado y cómo hemos ido paulatinamente conociendo más sobre nuestros antepasados, hasta llegar a Darwin y su teoría de la evolución y, finalmente, al descubrimiento del ADN.
Y el sexto y último apartado, El camino hacia nosotros, nos introduce en nuestra historia y la de nuestros antepasados directos, la historia de un mono cascarrabias que tomó una senda evolutiva diferente hace unos pocos millones de años y que ahora “domina” el planeta… o al menos eso nos creemos.
Un lujo de libro, un lujo de regalo para adolescentes inquietos, cónyuges curiosos, padres inteligentes y amigos del alma… y lo digo por experiencia, pues yo mismo he regalado muchas veces Una breve historia de casi todo, con gran éxito… y por poco dinero, porque la edición de bolsillo no llega a los diez euros (aunque muchas veces está agotada) y la edición lujosa de tapa dura anda por los veinte. El libro lleva ya unas veinte ediciones sólo en español, y ni me imagino cuántas más en inglés o en otros idiomas, y desde luego que debe llevar varios millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Años después Bill Bryson escribió una versión para niños del libro, titulada “Una muy breve historia de casi todo”, creo que ilustrada, aunque yo no la conozco. Porque, eso sí, el libro no contiene ni una sola ilustración más allá de la de la Tierra sin su gajo del principio del artículo… ¡ni falta que le hace!
En fin, un libro estupendo que cumple magníficamente su función: divulgación científica de calidad que se lee de corrido. Un lujo, ya digo. Disfrutadlo.
Portada del libro. ¡Ojo! Como ha habido muchas ediciones, la portada ha variado a lo largo de los años. Ahora seguro que es diferente. Pero el contenido es el mismo. Supongo.
Esta es una nueva entrega en alta definición (HD) de los vídeos de Frank Gregorio. Es un vídeo con imágenes espectaculares que parecen coreografiadas al compás de una música vibrante para presentarles los huracanes a los estudiantes.
Se ha pensado como un "trailer" de motivación para que los profesores de Ciencias Naturales, Geografía, Ciencias de la Tierra y de Meteorología los enseñen en las de la escuela, los institutos de secundaria y la universidad como una potente introducción visual a la naturaleza de estas poderosas tormentas y su impacto sobre todos nosotros.
¿Usted a cuantas personas conoce? Unas 150 más o menos. Increíble, el mismo numero que salió de África hace 50.000 años para expandirse por el mundo.
Todos descendemos de ese pequeño grupo intrépido. Y es que la genética nos hace entender cosas fascinantes sobre quiénes somos y de dónde venimos. Ahora por ejemplo sabemos más sobre uno de los momentos más importantes de la evolución: la domesticación de animales y plantas. Cómo surgió el perro del lobo? Cuándo apareció el maíz tal y como lo conocemos? Arqueólogos y genetistas trabajan para escribir nuestra historia y la de las plantas y animales que nos acompañan en este viaje.
En este programa se cuenta con la entrevista a Nicolas Wade hablándonos de las aportaciones de la genética en la búsqueda de los orígenes de la humanidad y explicar cómo la especie humana se esparció por todo el planeta.
También contaremos con las opiniones de Juan Luis Arsuaga, Director de Atapuerca, Melinda Zeder, Arqueobióloga de Washington DC, Jean-Denis Vigne, Dtor. Grupo Arqueozoología, CNRS, París, los paleoantropólogos del MNCN-CSIC Antonio Rosas, Antonio García Tabernero y Markus Bastir y David Comas, Investigador Universidad Pompeu Fabra.
Es posible suponer que las brújulas siempre apuntarán hacia el norte, pero en realidad los polos magnéticos han intercambiado sus posiciones muchas veces a lo largo de la existencia de nuestro planeta, informa la BBC.
Según la información disponible, el campo magnético tiene tanto un polo norte como un polo sur, estos no son estáticos y sus variaciones han causado que los polos migren hasta 16 kilómetros por año. El campo nunca está en un solo sitio, y aproximadamente cada 450.000 años se invierten. Esto quiere decir que el norte magnético queda donde estaba el sur, y viceversa.
Investigadores de la Universidad de California, Estados Unidos, han determinado que la última inversión de los polos se produjo hace aproximadamente 781.000 años. No obstante, parece que la Tierra está tardando en hacer su inversión y esto podría ser debido a que el núcleo interior está creciendo cada vez más y está obstruyendo el núcleo externo, lo que forma un campo magnético que no es tan sólido.
Un debilitamiento o campo magnético inestable podrían ser una señal de que una inversión está a punto de ocurrir. Los cambios en el magnetismo terrestre podrían tener consecuencias en las infraestructuras eléctricas y también, por ejemplo, en los instrumentos de navegación. Además podría afectar seriamente a los animales, como aves o ballenas que utilizan el campo magnético para orientarse.
Otra preocupación es que si durante el proceso de inversión de los polos el campo magnético se debilitara excesivamente o incluso desapareciera, aunque sólo fuera durante un corto periodo de tiempo, perderíamos nuestra protección contra la radiación del Sol.
¿Cómo será el tiempo a mediados de siglo si siguen aumentando las temperaturas? La Organización Meteorológica Mundial y TVE colaboran para mostrar el futuro que viene
"Buenos días, 10 de agosto de 2050 y seguimos con temperaturas muy altas: ya van 10 días en gran parte del país con valores por encima de la media. Las temperaturas van a seguir siendo elevadas durante las próximas horas porque la masa de aire sahariana se va a mantener sobre España". Así, con estas palabras de Mónica López que se pueden escuchar en el vídeo, arrancará la información del tiempo del Telediario dentro de 36 veranos, según el trabajo conjunto de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y TVE.
Este experimento de futurología climática, basado en proyecciones científicas, sirve para poner sobre aviso a la población de los riesgos que corre el planeta de seguir por esta vereda de emisiones de gases con efecto invernadero y cambio climático global. Según el pronóstico del tiempo que presenta López, jefa de Información Meteorológica de TVE, durante las noches de ese verano no habrá quien logre conciliar el sueño: entre las 22.00 horas y las 8.00 horas se darán temperaturas de más de 40 grados con una mínima de 29 grados.
Según explica López, en los 30 años que preceden a 2050 la temperatura media de España habrá aumentado de media 3 grados. Este vídeo forma parte de una serie que ha lanzado la OMM en el marco de la Cumbre del Clima que estos días se celebra en Lima, para concienciar a distintos países del mundo de las consecuencias de la inacción. Aunque noticias como la conocida ayer, que 2014 será el más caluroso de la historia, ya podrían servir para ese propósito.
También os recomiendo leer el magnífico artículo de Agustín Moreno: Al borde del abismo:
Los investigadores ahora pueden explorar los virus, las bacterias y los componentes del cuerpo humano con más detalle que nunca con el nuevo software desarrollado recientemente en el Instituto de Investigación Scripps (TSRI).. Los investigadores demostraron cómo el software, llamado CELLPACK, se puede utilizar para modelar virus tales como el VIH.
En un estudio publicado en línea en la revista Nature Methods , los investigadores demostraron cómo el software, llamado CELLPACK, se puede utilizar para modelar los virus como el VIH.
El software CELLPACK resuelve un problema importante en la biología estructural. Aunque los científicos han desarrollado técnicas para estudiar estructuras relativamente grandes, tales como células y estructuras muy pequeñas, tales como proteínas, ha sido más difícil de visualizar las estructuras en el rango de "mesoescala" medio.
Con CELLPACK, los investigadores de forma rápida y eficiente puede procesar los datos que han recogido en estructuras más pequeñas para ensamblar los modelos en este rango de tamaño medio. Anteriormente, los investigadores tuvieron que crear estos modelos con la mano, que se llevó a semanas o meses, en comparación con sólo unas horas en CELLPACK.
El software CELLPACK comenzó como el proyecto de tesis de un estudiante graduado TSRI, Graham Johnson, ahora profesor de facultad QB3 en la Universidad de California, San Francisco (UCSF), que sigue contribuyendo al proyecto. Johnson tuvo experiencia más de 15 años como ilustrador médico, y quería crear una manera fácil de visualizar las estructuras de mesoescala. CELLPACK es una expansión de software autopack de Johnson, que traza la densidad de los materiales, desde hormigón en un edificio a las células rojas de la sangre en una arteria.
Con la creación de CELLPACK, el Dr. Olson y sus colegas han abordado el reto de la integración de datos biológicos de diferentes fuentes a través de múltiples escalas en modelos virtuales que pueden simular las interacciones moleculares biológicamente relevantes dentro de una célula.
Los investigadores han visto en CELLPACK un esfuerzo para toda la comunidad científica por lo que se ha hecho en software libre y de código abierto autopack. Se descarga el software desde este enlace.
La gente tiende a pensar en la gravedad en la Tierra es algo uniforme y consistente, pero. el campo gravitatorio de la Tierra está sujeto a las variaciones que se producen con el tiempo.
Esto se debe a una combinación de factores, tales como la distribución desigual de la masa de los océanos, los continentes, y el interior profundo, así como las variables relacionadas con el clima, como el balance de agua de los continentes, y el derretimiento de los glaciares o en crecimiento.
Ahora, por primera vez, estas variaciones han sido capturadas en una imagen conocida como la 'Potsdam Gravity Potato', una visualización del modelo de campo de gravedad de la Tierra producida por elCentro Alemán de Investigación Geofísica de Helmholtz.
Lo más sorprendente de este trabajo es el hecho de que a través de estos modelos el campo gravitatorio de la Tierra no está representado como un cuerpo sólido, sino como una superficie dinámica que varía con el tiempo. Este nuevo modelo de campo de gravedad se elaboró mediante mediciones obtenidas con los satélites GOCE de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Acerca de los resultados, los expertos han destacado que, dentro de los muchos espacios abiertos que quedan bajo el mar, el campo gravitatorio de la Tierra muestra variaciones. GOCE es capaz de recoger los datos de estas zonas, así como las desviaciones en la superficie de los mares, un factor conocido como 'topografía oceánica dinámica'. Su resultado afecta el equilibrio en la superficie del océano.
El resultado final alcanza una precisión de centímetros, y puede servir de referencia mundial para estudiar el nivel del mar y su evolución. Más allá de la 'comunidad de la gravedad', la investigación también ha despertado el interés de los investigadores en ingeniería aeroespacial, ciencias de la atmósfera y de los desechos espaciales.
En esta página web Ptable puedes encontrar toda una gama de recursos muy interesante para que conozcas con detalle los elementos químicos que conforman la tabla periódica desde visualizaciones (vídeos y fotos), propiedades, orbitales, isotopos y componentes. Es muy fácil de usar pues basta marcar o desmarcar en los recuadros y se añade o se quita información: nombre completo, peso, electrones y ancho.
Admira la belleza de nuestra planeta en este video grabado desde un satélite geoestacionario. El video fue creado por James Tyrwhitt-Drake usando imágenes del satélite que corresponden a 5 días de grabación. Se puede ver como la tierra está constantemente cambiando: el desarrollo de las nubes y la sucesión de días y noches.
Fue publicado el 15 de noviembre de 2014 este timelapse de la Tierra en resolución 4K, como fueron fotografiadas por el geoestacionaria Elektro-L satélite meteorológico, de 15 mayo-19 mayo, 2011. Elektro-L se encuentra ~ 40.000 kilometros por encima del océano Índico, y que orbita a una velocidad que hace que permanezca en el mismo lugar cuando la Tierra gira.
Os habéis preguntado; ¿por qué no son visibles las luces de la ciudad, el Sol y otras estrellas? Las luces de la ciudad no son visibles porque son miles de veces menos brillantes que el reflejo de la luz solar de la Tierra. Si la cámara era lo suficientemente sensible para detectar luces de la ciudad, la Tierra estaría sobreexpuesta. El Sol no es visible debido a los mecanismos que se utilizan para proteger el CCD de la cámara de la exposición directa a la luz solar. Un filtro circular en el CCD asegura que sólo la Tierra sea visible. Gracias a este filtro se puede ver la pixelación en el horizonte de la Tierra. El filtro también excluye estrellas a la vista, a pesar de que no serían lo suficientemente brillantes para ser visible por esta cámara.
Realmente hermoso ver a nuestra tierra así. ¡Cuidémosla!
Nota importante: el presente análisis
contiene información significativa (spoilers) de la película Interstellarde Christopher Nolan. Si
no la has visto, es recomendable que no continúes leyendo o vayas al cine y luego, leas este análisis.
No pretendo mediar
en la disputa entre los partidarios y los detractores de Interstellar. Ni siquiera pretendo exponer mi opinión sobre
su calidad cinematográfica. Me interesa aprovechar su visión para establecer
una reflexión sobre el conocimiento científico y filosófico en ella.
Interstellar, es una película de
ciencia-ficción del director Christopher Nolan. La trama se sitúa
en un futuro en el que la Humanidad está al borde de la extinción. En una
búsqueda desesperada por la salvación, un ex astronauta (al que da vida Matthew
McConaughey) es reclutado para conducir un último vuelo que debe llevar
a los humanos a otros sistemas estelares en los que poder volver a
prosperar. Pero estas otras estrellas están muy lejos y para alcanzarlas los
exploradores necesitan un medio que les permita superar las limitaciones de los
viajes espaciales y conquistar así grandes distancias.
La ciencia en Interstellar
Y es, en este punto
es donde se sitúa la ciencia como clave del desarrollo de la cinta. En efecto, no
sólo trata sobre los viajes en el tiempo y sobre cómo recorrer distancias
imposibles en el espacio sino que el conocimiento científico debe acompañar al
espectador para que se adentre en la historia.
Consciente
de la situación y de la dificultad de explicar cinematográficamente alguno de
los fenómenos cósmicos clave en el argumento de Interstellar como
los
agujeros negros, Cristopher Nolan solicitó ayuda a Kip Thorne para
que le asesorase con el fin de que el guión tuviese una base científica
sólida.
De
este modo, el compañero de Carl Sagan y Stephen
Hawking y profesor emérito Faynman de Física Teórica del California Institute of
Technology, el doctor Kip Stephen Thorne, se convirtió en el productor ejecutivo de la
película. Este experto en teorías gravitacionales y
astrofísica y mundialmente reconocido por su trabajo en los campos de la
Cosmología y de la Relatividad, se ha ocupado en tratar de traducir las complicadas ecuaciones que describen el
comportamiento los agujeros negros en una imagen que pudiera mostrarse en la
gran pantalla.
Los
agujeros negros son uno de los objetos más extraños en el espacio. Es una
región del espacio-tiempo donde la gravedad es tan fuerte que incluso la luz no
puede escapar de ella. Son imposibles de ver y su presencia se intuye por el
efecto de atracción que ejercen sobre la materia que está a su alrededor. En
este vídeo de la revista Wired Thorne explica el modelo
matemático que ha servido de guía para crear la simulación más perfecta que se
ha hecho jamás de un agujero negro. Un trabajo en el que han participado 30
personas durante un año y en el que se han generado 800 terabytes de datos y
empleado varios ordenadores.
La
película maneja más conceptos científicos radicales como los agujeros
de gusano, túneles en el universo que conectan dos puntos distantes a
través de dimensiones más allá de las cuatro que experimentamos como
el espacio y el tiempo. Al igual que en los agujeros negros, la luz tampoco se comporta de forma
convencional alrededor de un agujero de gusano. Es decir, no viaja en línea
recta. Para describir su comportamiento Thorne tuvo que recurrir, de nuevo, a
complejas matemáticas a partir de las cuales el experto en efectos digitales
Paul Franklin creó, después, el software informático que ha dado vida a un
“agujero de gusano” en la pantalla. El resultado es impresionante y se asemeja
a una bola de cristal que refleja el universo.
En
consecuencia, el resultado final es que el cineasta ha conseguido espectaculares
imágenes como la de Gargantúa con un tamaño de 4.3 millones de masas solares, según
el libro de Thorne: La física de Interstellar , lo cual lo hace un digno
rival para el mismísimo Agujero
Negro en el centro de nuestra galaxia, que permiten avanzar en la historia.
Pero, también el físico ha conseguido intervenir en una película que enseña al
público general de manera didáctica complicados fenómenos cósmicos de forma muy
precisa y lograr aproximarse a una divulgación científica que de otra manera no
hubiera sido posible. De hecho, de esta colaboración
han nacido otros grandes aciertos científicos de la cinta que no deberían
sorprendernos. Sus aciertos no sólo se limitan exclusivamente a cómo podría verse Gargantúa,
el Agujero Negro Supermasivo que encuentran al pasar el agujero de gusano en
Saturno, sino que también se pueden apreciar en las escenas donde no se
escuchan sonidos en el espacio, las vibraciones de una nave espacial al acoplarse
con su estación espacial, la dilatación del tiempo al acercarse al agujero
negro o en la estación espacial rotando para simular gravedad.
No
me siento capacitado, sin embargo, para señalar las inconsistencias científicas
y os remito a algún experto como Genaro Grajeda, Interstellar:
un filme con muchos agujeros negros, aunque también éstas críticas
puedan parecer discutibles.
En
definitiva, a pesar de que en Interstellar hay mucha jerga
científica. No es una jerga particularmente difícil de seguir, ni siquiera para
quienes no pasamos de la Física de 2º de B.U.P. No se debe pensar, por tanto,
en grandes dificultades de comprensión, porque la trama parte de conocimientos
de física bastante básicos que se pueden adquirir y bien explicados, en
cualquier documental de Neil deGrasse Tyson y Michio
Kaku.
La Filosofía en Interstellar
Pero,
como la mayoría de vosotros, no soy
físico, y cuando me siento en una butaca a ver cine no me preocupa
particularmente la corrección científica de una película siempre que el
argumento lo compense por otras vías. Y esa vía podría ser la filosofía: la
búsqueda del sentido último de la vida. Veamos.
Por
una parte, esta película es un claro homenaje al clásico: 2001: Una
odisea del espacio de Kubrick, considerada una de las mejores
películas de todos los tiempos y la mejor de su director, por lo innovadora que resultó
en su tiempo, por su esmerado cuidado en el rigor científico y tecnológico, y,
sobre todo, por sus pretensiones de profundidad y trascendencia filosófica. Pero, por otra, nos trae los ecos de otro clásico del cine fantástico de la Gran Depresión: el Mago de Oz. Como película coetánea a una época de crisis pretende ofrecernos soluciones vitales de gran calado. No pretendo abundar sobre las citas y paralelismos con la película de 1939 desde laambientación rural de la granja del Medio Oeste norteamericano de la que parte la película, la tormenta, el viaje como camino, el número reducido de viajeros, la obsesión con el regreso y, sobre todo, con la búsqueda interior. La respuesta está en nuestro corazón como en un manual de autoyuda barato.
Así,
en ese contexto melodramático, es donde cobran sentidolos saltos y licencias del guión, en
los que es un consumado especialista Christopher Nolan, que parecen más saltos
de fe que giros lógicos. El guión se apoya fuertemente en la trama emocional
para permitirse dichas licencias. Es algo más que la dificultad de combinar una trama de
ciencia-ficción épica con un melodrama sentimental, sino de acoplar una expedición científica con lógica propia con esa raíz universal (cinematográficamente hablando) de las motivaciones humanas: como no, el amor. El
resultado es de una grandilocuencia estomagante que, además agujerea el guión
de forma inmisericorde. De hecho, el excesivo metraje de la película,
las caídas de ritmo cinematográfico y el final inconsistente de la cinta no se
explican de otro modo.
Sin embargo, el planteamiento inicial de la película es
poderoso y realista. Se parte de la conciencia contemporánea de crisis ecológica, de superpoblación, de
despilfarro de recursos, de las desigualdades y de la división del orden mundial, de la evidencia del cambio
climático. Todo esa amenaza global a la Tierra se transformaen una
hambruna planetaria porque el suelo ya no es fértil. La desinformación se convierte en la forma de controlar ese mundo en crisis hasta tal punto que en las escuelas se enseñaa los niños que los
avances científicos del siglo XX son mentira y se pratcica una radical desconfianza hacia la ciencia y la tecnología como causantes de esos desordenes.
Asimismo,los científicos e ingenieros, que son los personajes
principales, se convierten en una secta secreta y mesiánica, incomprendidos por el resto de la población, lo que les lleva a falsear y manipular la realidad, sus objetivos y sus estudios, para salvar al mundo.
Pero, a
partir de ahí, se produce la transformación de la expedición científica en aventura
pionera que convierte al film en un western crepuscular con sus grandes
valores: el coraje del individuo, el estímulo de la familia y la motivación
universal del amor. Eso sí, toda ella trufada de lenguaje científico. Por
lo tanto, el problema radica en las contradicciones entre la lógica científica y el drama sentimental que se traiciona a sí misma conforme avanza el
argumento, hasta alcanzar niveles de absurdo manifiesto.
Los
astronautas de la misión se enfrentarán a diversos dilemas de índole
fundamentalmente sentimental, especialmente por la necesidad de continuar la
misión a sabiendas de que posiblemente no vuelvan a ver a los suyos, dado que
según la teoría de la relatividad el tiempo transcurrirá mucho más despacio
para ellos que para quienes se han quedado en la Tierra.
No
vamos a analizar salidas de tono del estilo «el amor es la única fuerza que
puede romper los límites del espacio-tiempo» (sic) que no ayudan a que el
asunto resulte convincente. Estos diálogos cliché que dan relevancia a la trama
sentimental, reducen el complejo sistema de toma de decisiones de cualquier
organización científica (NASA incluida) al nivel de la corazonada.
Ni
voy a extenderme en los elementos del
western de pioneros: con desierto y pelea incluida ni sobre la soledad como
fuente de locura y la familia como estímulo fundamental que trasciende al
individuo: especie frente a familia.
Sólo mevoy a centrar en hablar sobre lo que sucede, según la película, dentro
del agujero negro, porque es la que se entronca con eso tópico sobre los
límites de la conciencia que busca ese sentido mismo del ser humano. Es evidente que resulta el
momento más científicamente inexplicable de la película, seguramente no hay por
dónde agarrarlo: ni hubieran sobrevivido ni hubieran vuelto.
La
fundamentación científica podía ser la siguiente. En agujeros negros
supermasivos en rotación casi lumínica la singularidad puede adquirir una
geometría de anillo. Eso puede dar la posibilidad de sobrevivir a la
spaghetización con fuerzas de mareas no extremas; de seguir una curva con carácter
de tiempo cerrada con la que, obviando diferentes incertidumbres teóricas y de
estabilidad permitiría viajes al pasado y acabar en una región pentadimensional
diferente del universo, en la que el tiempo es una dimensión espacial más.
Todo
el jueguecillo con la gravedad – por resumir, hoy en día se cree que la
gravedad puede ser una misma expresión de la fuerza electrodébil (que agrupa
las fuerzas electromagnética, y las dos nucleares) que sólo se unifica con ella
a escalas energéticas inabarcables técnicamente por ahora para nosotros. Hay
una gran diferencia de escala entre la gravedad y la fuerza electrodébil, que
podría ser entendida según algunos teóricos como debida a que la gravedad es
capaz de permear una cuarta, quinta o enésima dimensión, “diluyéndose” por así
decirlo, mientras que la electrodébil está constreñida a afectar sólo nuestro
espacio tridimensional. Sejuega con este concepto asumiendo un espacio
tridimensional proyectado desde una realidad 5D, artísticamente representado
como un teseracto fractal, en el que el tiempo es una dimensión espacial y la
gravedad se puede manipular toqueteando las proyecciones bidimensionales de
cada “habitación”.
Por
cierto, los creadores del agujero de gusano y el teseracto fractal son los
propios humanos del futuro, que sólo pueden existir si controlan la gravedad y
abandonan la Tierra de la Plaga, cosa que sólo puede ocurrir si Nolan utiliza
dicho espacio 5D en primer lugar, cosa que sólo puede ocurrir si se va de casa
al encontrar la NASA, que sólo ocurrirá si él mismo da las señales
interdimensionales a través de la herramienta que han construido los humanos del
futuro… y así ad infinitum. Es un bucle temporal paradójico generado por la
violación de causalidad que supone la comunicación con el pasado.
En
consecuencia, se da una vuelta de tuerca más a la compleja relación entre realidad y
conciencia establecida a través de la Física cuántica. Nuestra mente como
vehículo y como cárcel de nuestra
conciencia otro tópico fílmico bien alimentado. Se emparenta con películas
psico-futuristas de guión alambicado, complicado y cada vez de más difícil
seguimiento tales como: la saga de Matrix, Minority Report, Looper, Shutter Island,
Origeny, por supuesto, Inception del
mismo director. Pero, también poseen otro elemento común: ese trasfondo
filosófico con un punto trascendental que explora las relaciones entre realidad
e individuo: los límites de la conciencia.(Véase infra. Universo y conciencia más allá de la cuántica (Capítulo REDES 414)) Pero tambien con la bilblioteca como encrucijada y laberinto, como acertijo y como respuesta con otras resonancias cineatográficas desde El nombre de la rosa a Harry Potter y visuales como los trampantojos de E.M. Escher. A través de la física cuántcia, se establece esa tensión difusa entre ilusión y realidad, entre superstición y conocimiento que explora la filosofía. En estas circuntancias, hasta los fantasmas cobran sentido muy acorde con el horizonte individualista del planteamiento.
Por último, el final es lo más endeble de la película. El mundo feliz de la nave en torno a Saturno, el melifluo coro de aduladores, el remedo de la casa familiar, la escena hiperfamiliar en torno al lecho de la anciana y el viaje al encuentro de la amada es tópico, burdo y apresurado con el fin de cerrar las puertas que el guión dejaba abiertas. Nada parecido al final de un Armageddon.
En definitiva, entiendo que en este género hay que tomarse licencias. El problema es que el guión acaba entrando en una imparable espiral de licencias hasta más allá de lo razonable y aparenta ser científico cuando al final termina recurriendo a giros lacrimógenos sin ningún fundamento. Pero, tampoco carguemos las tintas. En conclusión, la película cuenta con una fotografía fantástica, que no necesita del 3D para funcionar, una interpretación excelente y tiene momentos vigorosos donde la ciencia ficción se entrelaza con la ciencia real. Pero, sobre todo, establece elementos de reflexión sobre la Ciencia y la Filosofía como motores de la existencia que resultan enormemente sugerentes.
Agujeros negros, viajes interestelares, exploración planetaria, cohetes, robots en forma de cajas de cereal con acabado futurista, ese Hal redivivo, y más podrán hacer que muchas personas se interesen nuevamente en la ciencia ficción como un género más allá de las explosiones y láseres, sino que abarque nuestro lado más humano: el sentido mismo de la existencia.
Universo y conciencia más allá de la cuántica (Capítulo REDES 414) Publicado el 16 de nov. de 2014. Podemos estar seguros de que el mundo que experimentamos no es una ilusión? Es real la conciencia o es solo una ilusión más? Qué es la realidad?