Escuela de pueblo en 1848 de Albert Anker (1896)

Escuela de pueblo en 1848 de Albert Anker (1896)
Escuela de pueblo en 1848 de Albert Anker (1896)

lunes, 8 de junio de 2015

Radiografía de la Tierra

Porqué se producen los terremotos o las erupciones volcánicas, qué hay en el centro de nuestro planeta o qué puede haber en otros más lejanos; REDES ofrece una radiografía de la Tierra y un sondeo del espacio.


Es muy posible que dentro de quince o veinte años nuestra tecnología esté preparada para detectar planetas habitados fuera de nuestro Sistema Solar. Debra Shepherd, investigadora en el Observatorio de Radioastronomía de Socorro (Nuevo México) y experta en el campo de la formación de sistemas planetarios, está convencida de que así será. Eduard Punset entrevista a esta afamada científica, que ha descubierto un sistema planetario en plena formación y que puede dar datos fundamentales para comprender cómo se formó nuestro propio sistema.

El origen de la Luna o la versión científica del Diluvio Universal son algunas de las incógnitas que despejan los reportajes de este programa. Y aunque la tecnología no permite hacerlo todavía, sí permite imaginarlo, ¿cómo sería el Viaje al centro de la Tierra de Jules Verne? Acompáñenos en un paseo virtual por las entrañas de nuestro planeta, donde descubrirá qué tipo de seres sobreviven a más de 5.000 metros bajo tierra y sin luz.

Un dato: Europa y América se separan más de dos centímetros al año. Está claro que nos hallamos en un planeta que está vivo y da muchas pruebas de ello. De esto y de otras muchas cosas conversarán en el plató María Luisa Arboleya, catedrática de Geodinámica Interna en la Universidad Autónoma de Barcelona, y Miguel Herraiz, profesor titular de Geofísica y Vicedecano de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid.




Vía: RTVE REDES  (Capítulo 243)


domingo, 24 de mayo de 2015

El agujero de la capa de ozono cumple 30 años

Se denomina agujero de la capa de ozono a la zona de la atmósfera terrestre donde se producen reducciones anormales de ozono, fenómeno anual observado durante la primavera en las regiones polares y que es seguido de una recuperación durante el verano. El contenido en ozono se mide en Unidades Dobson (siendo UD= 2.69 × 1016 moléculas/cm² ó 2.69 × 1020 moléculas/m²).

El 16 de Mayo de 1985, la revista Nature publicó el descubrimiento del agujero de la capa de ozono. En 1987 todos los países del mundo firmaron el protocolo de Montreal para abandonar el uso de CFC´s (compuestos clorofluorocarbonados), que destruyen la capa de ozono. En 2011 se observaron los primeros indicios de recuperación: es el primer éxito de las políticas internacionales para evitar emisiones.

¿Has leído… “Una breve historia de casi todo”, de Bill Bryson?


Si no has leído esta obra maestra de la divulgación científica, ya estás tardando… pero mucho. Este libro del periodista y escritor norteamericano Bill Bryson es una obra de imprescindible lectura. Vale que el contenido de algunos de sus capítulos quizás te los sepas ya de memoria porque tu profe te haya desvelado sus secretos, pero con toda seguridad hay otros muchos que te descubrirán una gran cantidad de información valiosa e interesantísima.
El título, además, está magníficamente escogido: “Una breve historia de casi todo”, porque trata de casi todas las disciplinas científicas importantes, desde la cosmología hasta la genética, pasando por la astronomía, la física, las matemáticas, la química, la geología, la paleontología, la antropología, la botánica, la biología… y alguna disciplina más que me dejo en el tintero. Y esUna breve historia porque eso es lo que es el libro: una serie de capítulos breves, de quizás 25 ó 30 páginas cada uno, en los que se explica no sólo la información más relevante e interesante sobre cada disciplina científica de las que habla, sino que además describe los antecedentes que llevaron a la propia creación de la disciplina de que se trate.
Información rigurosa, sí, pero en su justa medida, con su pequeña dosis de anécdotas y sucesos que hacen amena la lectura. Un libro que no puede faltar en la biblioteca del tamicero o del cedacero de pro. ¡Y además es un regalo perfecto a un precio estupendo!
Bill Bryson es un periodista y escritor que, según cuenta en el prefacio del libro, en cierta ocasión, viajando de costa a costa de los EE.UU. se quedó mirando el horizonte y pensando en que en realidad él no sabía prácticamente nada del mundo que habitaba, por ejemplo por qué el mar es salino, pero los Grandes Lagos no lo son, y tampoco sabía si la salinidad marina aumentaba o disminuía… ni mucho menos si debería estar preocupado por ello.
Corte de la Tierra: componentes.
El caso es que una cosa llevó a otra, y le recordó una ilustración de su libro de ciencias de cuarto o quinto[2] en la que se veía el globo terráqueo al que le faltaba un gajo de una cuarta parte de su volumen, lo que permitía ver el interior con sus capas bien diferenciadas: la corteza, el manto, el núcleo y todo eso, y se preguntaba Bill entonces, cuando estaba en cuarto o quinto, que dónde estaría exactamente el gajo que faltaba y lo peligroso que sería, por ejemplo, circular por alguna carretera interestatal de esas que atraviesan en Medio Oeste norteamericano, con sus interminables rectas de decenas de millas, cuando llegaran al borde del precipicio de 6.400 Km de profundidad. Más valía que estuviera muy bien señalizado, pues si no los automovilistas se caerían por el inmenso agujero hasta llegar al mismo centro de la Tierra…
Muchos años después, mirando aburrido por la ventanilla del tedioso vuelo que le llevaba de un lado al otro del continente, recordaba su ingenuo temor pero a la vez comenzó a preguntarse cómo se descubrían las cosas, cómo se enunciaban y se demostraban las nuevas teorías, y cómo es que tantas y tantas personas se hubieran dedicado en vida y alma a la ciencia, a descubrir nuevas Leyes de la Naturaleza, a encontrar una galaxia más lejana, a demostrar nuevas ecuaciones o a inventar nuevos procedimientos para aislar un elemento, una bacteria o un virus… cuando eso a él, periodista y, por consiguiente, un “hombre de letras”, no le llamaba la atención lo más mínimo, le era completamente extraño. ¿Qué llevaría a gente como Evariste Galois a dedicar sus últimas horas antes del duelo que, de forma casi inevitable, acabaría con su vida,[3] en escribir frenéticamente sus descubrimientos sobre la novedosa teoría de grupos, en vez de a descansar o quizás a ejercitarse en las armas que debería usar en la mañana siguiente, o mejor aún, a huir para salvar la vida? ¿Qué placer podría encontrar Mendel, un tranquilo y oscuro monje austríaco, en experimentar durante años con sus guisantes hasta descubrir las leyes primigenias de la genética, descubrimiento que fue displicentemente olvidado durante muchos años antes de ser redescubierto para crear una nueva y emocionante disciplina científica?
Bryson tomó la determinación de intentar averiguar, en lo posible, esas motivaciones, y el porqué de que tantos brillantes individuos hayan dedicado su vida a la búsqueda de una respuesta. Y no sólo tomó la determinación, sino que, y eso sí que tiene mérito, ¡convenció a su editor de que el esfuerzo merecía la pena! Como consecuencia de ello, Bill pasó tres años de su vida viajando de Londres a Australia, de París a Los Ángeles, entrevistándose con científicos señalados de las más diversas disciplinas científicas, piadosas personas que estuvieran dispuestas a responder sus estúpidas preguntas de neófito, buscando comprender, en primer lugar, de qué va y por qué es importante la propia disciplina científica en sí; y en segundo, su historia: cómo nació, quiénes fueron sus fundadores o divulgadores, qué dificultades hubo de vencer hasta consolidarse y qué hallazgos importantes ha conseguido a lo largo del tiempo.
Pero lo más difícil de su tarea no fue eso, sino utilizar toda su capacidad como periodista para plasmar toda esa información en forma de relato ágil, interesante, ameno y, sin embargo, riguroso y con buena cantidad de información científica. En una palabra, dar las pinceladas exactas de cada rama científica para que un lector curioso pero sin gran formación científica se sienta atrapado desde el comienzo. Y, ojo, en realidad prácticamente todo el mundo se encuadra en la definición anterior, pues aunque uno sea físico nuclear, seguro que de geología, o de paleontología o de botánica, por ejemplo, sabe tanto como tú, lector, o como yo: más bien poco. Y eso lo consigue Bryson a base de mezclar hábilmente las pequeñas historias de los protagonistas con la Historia con mayúsculas de la rama del saber de que se trate, la descripción de la disciplina con la presentación de algunos datos, no muchos, pero que permiten centrar las ideas de forma exacta… Los que leéis a Pedro podéis haceros una idea de qué estoy hablando: alguien que es capaz de soltarte un ladrillo sobre física cuántica o sobre la teoría de la relatividad especial y que, encima, ¡te guste tanto que esperes ansioso a la publicación del siguiente artículo!
El libro, publicado en 2003, se divide en seis grandes apartados, dedicados cada uno a una de las, por así decirlo, grandes disciplinas de la ciencia, estando a su vez cada uno de ellos dividido en varios capítulos, entre tres y seis dependiendo del grupo.
El primer apartado del libro, Perdidos en el cosmos, habla de Cosmología y Astronomía, del Universo y del Sistema Solar y cómo hemos ido descubriendo en el cielo objetos cada vez más lejanos y enigmáticos.
El segundo, El tamaño de la Tierra, habla de los esfuerzos que los seres humanos hemos realizado para conocer el tamaño de nuestro planeta y, de paso, del resto de objetos del Universo, y no sólo de su tamaño, sino de la edad de nuestro planeta y cómo su edad estimada fue variando conforme los diversos descubrimientos paleontológicos, físicos y químicos fueron variando nuestros conocimientos.
El tercer apartado, Nace una nueva era, nos introduce directamente en los hallazgos de principios del siglo XX a cargo de Einstein, de Planck, Bohr, Fermi, Feynman  y tantos otros que derribaron literalmente nuestra concepción de la física, ésa a la que a fines del Siglo XIX, en palabras de Lord Kelvin, “tan sólo le faltaba por resolver unas pocas pequeñas cosas para estar completa”. Lástima que una de esas pequeñas cosas fuera el efecto fotoeléctrico, por cuya explicación se concedió a Albert Einstein el Premio Nobel, y no por su Teoría de la Relatividad (Especial o General), o la “catástrofe del ultravioleta”, cuya explicación dio origen a la mecánica cuántica…
El cuarto apartado, Un planeta peligroso, habla de las entrañas de la Tierra, de geología y vulcanismo, de tectónica de placas y terremotos catastróficos… que cualquier día pueden cambiar nuestro mundo, como desgraciadamente han podido comprobar en los últimos años en Sumatra, en Cachemira, en Irán, en Haití o, muy recientemente, en Nepal.
El quinto, La vida misma, habla de la eclosión de la vida en nuestro planeta, cómo se ha desarrollado y cómo hemos ido paulatinamente conociendo más sobre nuestros antepasados, hasta llegar a Darwin y su teoría de la evolución y, finalmente, al descubrimiento del ADN.
Y el sexto y último apartado, El camino hacia nosotros, nos introduce en nuestra historia y la de nuestros antepasados directos, la historia de un mono cascarrabias que tomó una senda evolutiva diferente hace unos pocos millones de años y que ahora “domina” el planeta… o al menos eso nos creemos.
Un lujo de libro, un lujo de regalo para adolescentes inquietos, cónyuges curiosos, padres inteligentes y amigos del alma… y lo digo por experiencia, pues yo mismo he regalado muchas veces Una breve historia de casi todo, con gran éxito… y por poco dinero, porque la edición de bolsillo no llega a los diez euros (aunque muchas veces está agotada) y la edición lujosa de tapa dura anda por los veinte. El libro lleva ya unas veinte ediciones sólo en español, y ni me imagino cuántas más en inglés o en otros idiomas, y desde luego que debe llevar varios millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Años después Bill Bryson escribió una versión para niños del libro, titulada “Una muy breve historia de casi todo”, creo que ilustrada, aunque yo no la conozco. Porque, eso sí, el libro no contiene ni una sola ilustración más allá de la de la Tierra sin su gajo del principio del artículo… ¡ni falta que le hace!
En fin, un libro estupendo que cumple magníficamente su función: divulgación científica de calidad que se lee de corrido. Un lujo, ya digo. Disfrutadlo.



Portada del libro. ¡Ojo! Como ha habido muchas ediciones, la portada ha variado a lo largo de los años. Ahora seguro que es diferente. Pero el contenido es el mismo. Supongo.
Vía El Cedazo Publicado por  el Sábado, mayo 23, 2015

jueves, 30 de abril de 2015

¿Cuál es la causa del terremoto de Nepal?

         Al menos 4.000 personas han muerto y cerca de 7.000 han resultado heridas, según las últimas cifras, por el devastador terremoto de 7,9 grados en la escala de Richter que sacudió Nepal el pasado sábado, según el último balance ofrecido por las autoridades del país. Tanto el terremoto como sus réplicas han causado una gran devastación en el país y en la región. A la catástrofe humanitaria, se añade la gran pérdida cultural de uno de los lugares del mundo con mayor riqueza histórica y artística.

Localización terremoto Nepal
      Pero ¿cuál es la causa del terremoto? La explicación hay que encontrarla en que en la zona del Himalaya convergen dos placas tectónicas en una línea de falla. Se trata de la placa de la India o Placa Índica, que se mueve hacia el norte, y la placa Euroasiática. Precisamente del choque de estas dos placas surgió en su día el Himalaya.

La formación del Himalaya
        En la actualidad la placa Índica está desplazándose hacia el noreste con una velocidad de 5 cm/año, mientras que la placa Eurasiática se está desplazando hacia el norte a solo 2 cm/año. Esto está causando la deformación de la placa Eurasiática, mientras que la placa India se está comprimiendo con una velocidad de 4 mm/año.

       En el lugar del terremoto del sábado, cerca de 80 kilómetros al noreste de la capital nepalí de Katmandú es donde la placa de la India converge con la de Eurasia, lo que impulsa el levantamiento de la cordillera del Himalaya, la más alta del planeta, que alberga el Monte Everest (8.848 metros).

            Los primeros datos sismológicos obtenidos de las ondas sonoras que viajan a través de la tierra tras un terremoto, indican que el suelo bajo la capital de Katmandú se ha desplazado tres metros hacia el sur a causa del suceso natural. Sin embargo, por el momento no está claro si estos cambios son lo suficientemente grandes como para requerir ajustes en los mapas de más alta precisión del mundo.

Sobre un posible cambio en la morfología del Everest, un equipo de expertos de la Universidad de Cambridge ha asegurado que la altura del conocido como techo del mundo sigue siendo la misma. Otros expertos creen que, como mucho, la diferencia representará apenas unos pocos milímetros: “El deslizamiento principal de la placa estaba al oeste del Everest y la montaña no estaba directamente encima del plano de la falla”, aclara Sandy Steacy, de la Universidad de Adelaida (Australia). Y es que tres metros en dirección horizontal no suponen mucho en dirección.

Las placas tectónicas son delgadas y relativamente rígidas y se mueven una respecto a la otra en la superficie exterior de la Tierra. Están siempre en leve movimiento, pero se quedan atascadas en sus bordes debido a la fricción. Cuando la presión sobre el borde supera la fricción, es cuando se produce un terremoto que libera energía en ondas que viajan a través de la corteza terrestre. Esas ondas son las causantes de los terremotos.

El terremoto tuvo lugar a una profundidad de sólo 11 kilómetros, lo que se considera poca profundidad en términos geológicos. Así, a menor profundidad del seísmo, mayor es el poder destructivo que éste implica, como es el caso del de Nepal.

Las heridas en la tierra por el terremoto de Nepal. Fuente.
          El terremoto se sintió en puntos tan lejanos como Lahore, en Pakistán, que se encuentra a más de 1.100 kilómetros de distancia, en Lhasa (Tíbet), a más de 600 kilómetros y en Dhaka (Bangladesh), a unos 650 kilómetros.

          Según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Durante el siglo pasado, sólo cuatro eventos de magnitud 6 ó mayor han ocurrido en un radio de 250 kilómetros alrededor de la zona del terremoto del sábado. Un terremoto de magnitud 6,9 en agosto de 1988 a unas 1250 kilómetros millas al sureste del seísmo del sábado causó cerca de 1.500 víctimas mortales.

          El evento más grande, de una magnitud 8, es el conocido como el terremoto de Nepal-Bihar. Registrado en 1934, se produjo en una ubicación similar a la del terremoto de 1988. En aquella ocasión la ciudad de Katmandú también resultó muy dañada y se cree que causó alrededor de 10.600 muertes.

martes, 31 de marzo de 2015

Visita virtual a la Acrópolis de Atenas

          El otro día viajamos por Roma, ahora a la Acrópolis de Atenas... ¡y todo sin salir de casa! 



Navegar por ella es muy simple e intuitivo: rueda del ratón para el zoom y puntero para los desplazamientos. ¡A disfrutar!


 Vía: ProfesTIC de Geografía e Historia (Alfonso Gaspar)



lunes, 30 de marzo de 2015

Conversaciones con la radio: Homenaje a Juan Claudio Cifuentes


Hace unos días comentaba con unos amigos que ha cambiado mi forma de oír la radio. Me he suscrito a los podcasts de mis programas preferidos normalmente de RNE2 y RNE3 a través de un programa de alimentación de RSS, los selecciono en función de las músicas o los contenidos que han tratado y los escucho a través de mi tableta o de mi ordenador cuando estoy trabajando o leyendo. Les causó tanta extrañeza que me hizo reflexionar. 


En primer lugar, la realidad no es tan extremada como se podía seguir de aquel diálogo. Sigo oyendo la radio de manera convencional cuando voy conduciendo en el coche que no es poco tiempo y aunque no escucho habitualmente las radiofórmulas “mainstream” tampoco las evito del todo. Oigo algunos noticieros, radiofórmulas sobre música rock o música popular de los 80 aunque tenga la costumbre de cambiar de emisora cuando emiten publicidad aunque sea de la propia emisora.



Y, por supuesto, uso habitualmente los servicios musicales en “streaming” con mis propias listas, mis favoritos, mis escuchas o emisiones aleatorias y mi notificaciones personalizadas que me ayudan a estar al tanto de la música que me gusta y de las novedades musicales y sin perder el tiempo en descargas que además no remuneran a sus creadores. Os recomiendo buscar vuestros propios servicios ya que no sólo existe Spotify. De hecho, os recomiendo Grooveshark que es gratuita y no te corta con publicidad, pero hay muchas más. 

Por lo tanto, mi forma de escuchar música ha variado pero sigue girando en torno a la radio. Sigo necesitando a ese maestro y guía quien me ayude con su criterio a discernir lo que merece la pena y que me guíe para escuchar lo que realmente me puede gustar y para disfrutarlo más y mejor. 

De modo que, ahora mientras escribo esta entrada, estoy escuchando un podcast de Jazz porque sí (Programa póstumo) - The Modern Jazz Quartet (1960) de mi admirado Juan Claudio Cifuentes, “Cifu”, recientemente desaparecido. De hecho, había pensado en escribir unas letras en su recuerdo pero cuando fui leyendo y oyendo algunas de las páginas que le homenajeaban, tan certeras y tan emotivas, _­ Chema García Martínez, Jorge García, Pablo Sanz, Fernando Ortíz de Urbina, Nicolás López Benito o Jesús “Fonocopias”, y muchos de sus compañeros José Miguel López, Sergio Pagán, Diego RJ y tantos otros _desistí de tal empeño.




Así que mi homenaje a Juan Claudio Cifuentes se va a convertir en un pequeño homenaje a la radio que compartí con él y en una declaración explícita de amor a esa radio que todavía sigo necesitando. 

La radio musical no formaba parte del universo sonoro de mi infancia sino de mi juventud. Precisamente es a mediados de los 70 cuando eclosionan los programas musicales y las emisoras exclusivamente musicales, especialmente dedicados a los jóvenes. Y, como podéis entender en aquellos lejanos tiempos de la “movida madrileña” no me era ajena la tendencia y como muchos de mis amigos empecé a establecer ese vínculo especial y cercano con el presentador del programa musical de turno y con la propia radio como medio real de comunicación con todos ellos. Se comentaban los programas de radio como ahora se comentan los "trending topics" más celebrados. Y se convocaban los conciertos por la radio, a veces con unas pocas horas de adelanto para escuchar a grupos que sólo tenían una canción. 


Si bien algunos de aquellos presentadores se llegaron a convertir en verdaderos protagonistas de la vida cultural de la ciudad y en ídolos de masas como Paco Pérez Bryan “El búho musical” y Ángeles Rodríguez “La abuela rockera” con su programa: “El Búho”, en Radio Juventud, y otros como el Mariscal Romero, Mariano García y Juan Pablo Ordúñez ‘El Pirata’ , no obstante, la mayoría comenzaron a establecer con nosotros un vínculo íntimo y personal que se fue decantando con el tiempo como nuestros mismos gustos musicales.


A través de la citada Radio Juventud, Radio Popular, Radio España Onda 2 FM y, por supuesto luego, Radio 3 nos fuimos conectando con algunas voces de las que resulta difícil destacar alguna. Así que cito a las mías propias tan singulares como personales: Carlos Tena, Ángel Casas, Julio Ruiz, Beatriz Pécker, José Miguel López, Joaquín Luqui, José Ramón Pardo, Diego A. Manrique, Federico Volpini, Julio Palacios, Álvaro Feito, Paco Montes, Juan Claudio Cifuentes “Cifu”, Juan de Pablos, Moncho Alpuente, Manolo Fernández, Ramón Trecet, Fernando Argenta,...y Jesús Ordovás y Rafael Abitbol, que para mí merecerían mención aparte.

No puedo, sin embargo, dejar de recordar especialmente a José Carlos Cabello, que en su “Conversación galante” hablaba de música antigua y barroca con las misma pasión de un locutor de radiofórmula o de la llaneza de Fernando Argenta o José Luis Téllez en su “Música reservata” que me iniciaron en el gusto a la música clásica, o de Paco Montes y Juan Claudio Cifuentes a la música de jazz o de José Miguel López y Ramón Trecet al folk, la música celta, la "new age" y las músicas del mundo. Me abrieron ventanas a emociones y experiencias de las que ya no me he vuelto a separar. Como decía Ramón Trecet al acabar cada programa desde 1986 a 2008: "Buscad la belleza, es la única protesta que vale la pena en este asqueroso mundo". 



Claro que escucho nuevas músicas, nuevos programas y nuevos presentadores porque al fin y al cabo: Hoy empieza todo. Pero con todos aquellos tengo una enorme deuda de gratitud. Muchos de ellos ya no están en las ondas o nos han dejado para siempre _sí también Moncho Alpuente_. A alguno de ellos les llevo escuchando más de 25 años. Tengo con ellos un sentimiento ambivalente como si cada vez nos fuéramos quedando más fuera de onda y, sin embargo, nadie mejor que ellos para guiarme y poder siguiendo el ritmo de la frenética actualidad. Como si ya sólo hablaran para mi. Así que mi más cómplice homenaje a Juan de Pablos y su "Flor de Pasión", a Julio Ruiz y su "Disco Grande", a José Miguel López y su "Discópolis" y hasta hoy mismo a Juan Claudio Cifuentes y su "Jazz porque sí" o a su "A todo Jazz". 

Les voy a seguir escuchando y gracias a esta nueva manera de oír la radio siempre van a permanecer con nosotros. Bienvenidos sean los podcasts porque seguimos necesitando a los maestros. Como diría el propio Cifu en su célebre despedida: "Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples para todos" 











Algunos enlaces más sobre Juan Claudio Cifuentes: 
  • La entrada de la Wiki es una buena biografía. 
  • El blog Cifujazz amplía esa nota con más información y fotos. 
  • El archivo de A Todo Jazz (RNE-Radio 3) está aquí (656* programas). 
  • Y el de Jazz Porque Sí (RNE-Radio Clásica), aquí (839* programas). 
  • Más ediciones de Jazz Porque Sí, bajo el epígrafe Jazz Internacional, aquí (25* programas)

viernes, 27 de marzo de 2015

Crisis económica en Roma. La caída de un Imperio


          Han sido varias las teorías que los historiadores han manejado en la caída del Imperio romano, uno de los más grandes e influyentes de toda la historia. Yo, personalmente, creo que fueron varias las causas con el agravante del lógico desgaste de tantos años luchando en varios frentes para ampliar las fronteras y el cambio que sufrió una sociedad eminentemente agrícola para adaptarse a situaciones que llegado el momento le superaron. 
          En esta ocasión, nos ayudará el ilustrador Luis Pastor con este vídeo en el que nos cuenta, a la vez que dibuja, la influencia de la crisis económica en la caída del Imperio.



Video publicado en el número 2 de la revista @iHstoria de Mediazines.

domingo, 22 de marzo de 2015

Un viaje virtual por la Roma antigua del 320 d. C.

        Este fabuloso viaje virtual es guiado por el renombrado "arqueólogo virtual" y supervisor del proyecto Renacer Roma Dr. Bernard Frischer. Aprovechando la respuesta a las preguntas del Dr. Steven Zucker, nos van introduciendo no sólo en el espectáculo de la impresionante arquitectura de Roma _ por no hablar de sus igualmente impresionantes acueductos_ tal cual se vería en el año 320 d. C., el momento cúspide del desarrollo urbano de Roma, antes del traslado de la capital a Constantinopla, con 25 Km2 y cerca de dos millones de habitantes. 
¿Qué había entre el Panteón y el Coliseo? Podemos ver la isla del Tiber, el templo de Óptimo Júpiter Máximo, la colina capitolina, la colina palatina, el circo Máximo, el palacio imperial, el acueducto de Aqua Claudia, una escena callejera romana, las termas de Trajano, el Coliseo, el arco de Constantino, el Templo de Venus, el foro, la Basílica de Majencio, el campo de Marte, el Panteón_con interesantes vistas de interior y exterior y sugerentes interpretaciones,  el arco de Septimio Severo, ¡Vaya Viaje!
Os podéis sumergir en la Antigua Roma. También os podéis también imaginar las personas reales de carne y hueso que una vez vivieron allí, realmente allí ... - ¿y si vosotros hubierais vivido allí?' 




Vía: Smarthistory, Art History at Khan Academy
Publicado el 12 de may. de 2012 Con (horrorosos) subtítulos en español. Duración: 13:46
A project between Khan Academy and Rome Reborn - with Dr. Bernard Frischer
More free lessons at: http://www.khanacademy.org/video?v=VA...

miércoles, 21 de enero de 2015

Mapamundi de nacimientos y defunciones

La población mundial es superior a los 7.100.000.000 habitantes. Población distribuida de manera irregular a lo largo de los territorios continentales, con distintos accesos a la riqueza y con una calidad de vida muy dispar. Las desigualdades en el mundo son conocidas por todos, pero no siempre es fácil ilustrarlo.

En este sentido, David Bleja creó en 2006 un mapamundi muy interesante. Es una animación de los nacimientos y defunciones que se dan en todos los países del mundo, en base a un algoritmo y a su representación sobre un planisferio. Cada vez que se produce un nacimiento en un país aparece una luz sobre su territorio, cada vez que se produce una defunción aparece una luz oscura. Para ser más precisos, podemos situar el cursor sobre un país y nos indicará la natalidad y la mortalidad por segundos. Paralelamente podemos consultar otros datos como los países con mayor índice de emisiones de CO2, es decir, los países más contaminantes.



Este mapamundi es un buen recurso para trabajar este temá.
Os propongo las siguientes preguntas a responder en vuestro cuaderno de clase:
1- ¿Qué representan las luces claras y las luces oscuras?
2- En un minuto, ¿cuánta gente nace y muere en España?
3- En un minuto, ¿cuánta gente nace y muere en la India?
4-¿Por qué hay tanta diferencia entre estos dos países?
5-¿Por qué nacen pocos niños en los países ricos?
6-¿La población mundial aumenta o disminuye con el tiempo?
7- ¿Qué países son los más contaminantes del mundo?


jueves, 15 de enero de 2015

Hispania: la gran productora del garum romano

El garum hoy en día, en un momento en el que en cualquier ciudad han proliferado restaurantes chinos, indios, estadounidenses, mexicanos, italianos quizás no triunfaría, ya nos es muy fácil acceder a distintas formas de cocinar los alimentos y hacerlos más sabrosos con centenares de especias o salsas. Pero en la antigua Roma, donde no había un restaurante tailandés o un McDonals a la vuelta de la esquina, el condimento que más furor causaba era la salsa de pescado conocida como garum.


Fuentes que hablan sobre el garum

Si recurrimos a la fuentes literarias, los tres autores romanos que más información proporcionan sobre el garum son Apicio, Marcial y Plinio el Viejo. Este último lo menciona tanto en su uso culinario como medicinal, y además hace alguna referencia a su transporte y comercio. Marcial, por su parte, habla en los Epigramas del mal olor que desprendía la salsa y de los efectos afrodisiacos que se le atribuían. No obstante, a quien más debemos sobre nuestro conocimiento del garum es a Apicio, autor de la obra culinaria De re coquinaria. En ella aparecen un total de 42 referencias al garum, ya sea solo o mezclado, como es el caso del oenogarum -mezcla de garum y vino- o del oxygarum -con vinagre.

Garum

Por otro lado, la arqueología ha hallado epígrafes y tituli picti en los que se menciona la salsa, así como recipientes de transporte y cocina donde se han conservado restos de la misma. Todo ello ha hecho que conozcamos no sólo cuáles eran sus ingredientes y cómo era empleada, sino también cuáles eran los principales centros productores y hasta dónde alcanzaba su comercio. Un ejemplo de ello lo constituyen los vasos perforados para filtrar garum encontrados a lo largo de la bahía de Cádiz.

Ingredientes y elaboración

A pesar de que lo conocemos por su uso romano, el garum tiene su origen en la Grecia del siglo IV a.C., aunque se sospecha que ya pudo ser empleado incluso antes en la zona de Mesopotamia. Su nombre procede de la palabra griega garon (actual caballa) y hace referencia al animal cuyos intestinos se empleaban para realizar la salsa.

Para hacer garum se precisaba de peces de naturaleza grasa, cuyas vísceras eran extraídas, puestas en salmuera y colocadas a macerar al sol. Dependiendo de quién lo fabricase, podía añadir a la receta hierbas aromáticas como la hierbabuena o el cilantro. Esta mezcla se removía tres o más veces diarias hasta que se convertía en líquida.

Mosaico de garum romano

Cuando el productor consideraba que estaba totalmente macerado, lo depositaba en una cesta que filtraba los líquidos, los cuales suponían el liquamen, la parte más apetitosa y cara del garum, aunque el resto del producto también se comercializaba.

Una vez listo, el garum se convertía en una salsa idónea para potenciar el sabor de las comidas -y disimular el estado de aquellos productos no demasiado frescos-, sólo al alcance de los bolsillos abultados.

Hispania: gran productora de garum

A pesar de que conocemos distintos centros productores de garum a lo largo de todo el Imperio, como Bizancio y Pompeya, donde se fabricaba el famoso garum Scaurus –cuyo productor era Umbricius Scaurus-, la salsa de mayor calidad y la más afamada era la proveniente del sur de la Península Ibérica, concretamente de la franja de la Bética donde se situaban las ciudades romanas de Carthago Nova, Malacca y Baelo Claudia, así como la de las islas Baleares. El garum de este territorio era conocido como garum sociorum.

Fábrica de Garum

En la actualidad, y gracias al infatigable trabajo de los arqueólogos, conocemos mucho sobre la localización de las industrias productoras de garum en Hispania, aunque queda por investigar dónde y cómo obtenían la gran cantidad de sal necesaria para su realización y cómo controlaban las autoridades romanas un recurso tan valioso.
Unas de las factorías de garum más estudiadas han sido las de Baelo Claudia. Las excavaciones realizadas en la ciudad han permitido sacar a la luz los recintos donde se fabricaba la salsa. Entre los restos, son fácilmente reconocibles tanto las estancias de manipulación y preparado de las vísceras de pescado como las piletas donde reposaba la mezcla, así como diversos recipientes que servían para guardar y transportar el producto hasta la capital imperial.

Una vez terminado, el garum entraba a formar parte de un amplio circuito comercial que distribuía las producciones piscícolas hispanas por todo el territorio romano, con especial destino en Roma. Para su distribución, era necesario envasar el garum. Son muchas las tipologías cerámicas dedicadas a este fin, variando según las preferencias locales y el tiempo, aunque la forma predominante es la Dressel 8.

Ánfora y salsa de Garum

La investigación histórica y arqueológica ha permitido por otro lado localizar muchos de los alfares hispanos donde se producían estos recipientes. Un ejemplo lo suponen los 17 centros alfareros dedicados a la producción de Dressel 8 que se han localizado en las cercanías a la Bahía de Cádiz, 27 en el caso de las Dressel 7, el segundo envase preferido para el garum.
El garum hoy: de la arqueología experimental a las nuevas recetas

El interés por el garum ha hecho que desde hace décadas se haya intentado producirlo de nuevo. El primer paso fue el de fabricarlo partiendo de recetas actuales que incluyen preparados de salazones o de vísceras de pescado. A pesar de los intentos, con estos medios nunca podrá saberse si el resultado se parece lo más mínimo a la salsa romana.

Preparando el garum

La arqueología experimental ha tratado también de reproducir el garum a partir de las recetas antiguas. En 2014, y a raíz de restos de la salsa encontrados en Pompeya y a los cuales se realizó un análisis exhaustivo, un equipo formado por arqueólogos y cocineros ha conseguido un producto lo más parecido posible al original.


Ánfora para garum

Pero la obsesión por el garum no se ha quedado en la experimentación, ya que Departamento de Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cádiz ha creado una empresa cuyo objetivo es reproducir y comercializar la salsa.

lunes, 5 de enero de 2015

El poder de las ciudades globales


La organización de la economía mundial tiene lugar en forma de una red global de nodos estratégicos, conectados entre sí y formando un sistema planetario en el que los flujos económicos y de información recorren miles de kilómetros en cuestión de segundos. Estos nodos estratégicos son las ciudades globales, grandes metrópolis de importancia mundial, y en las que tienen lugar los negocios, las transacciones económicas, las decisiones políticas… etc.
El concepto ciudad global lo introdujo la socióloga y economista neerlandesa Saskia Sassen en 1991 con la publicación de su libro The global city (Princeton University Press). En esta obra se presenta a las ciudades globales como aquéllas que tienen un efecto directo en los asuntos mundiales, a través no sólo de los aspectos socioeconómicos, sino también de la política o la cultura. Son ciudades cuya influencia es global. En el libro de Sassen se considera que París, Nueva York, Tokio y Londres son las ciudades que mejor representan las características de una ciudad global.
Lo que se tiene en cuenta para determinar a una ciudad global son otros factores que no tienen porqué estar relacionados con el número de habitantes, como por ejemplo: cantidad de sedes de grandes empresas, nivel de las universidades, cantidad y calidad de las conexiones con otras ciudades, acceso y conectividad con los mercados, cualificación de la mano de obra, porcentaje del PIB de la ciudad que procede de los servicios y servicios avanzados… etc.

Pérdida de poder de los Estados frente a las ciudades globales

Con la proliferación y desarrollo de las ciudades globales y otros espacios como las zonas económicas especiales se está dando un proceso de pérdida de poder de los estados y los países. Estos nuevos espacios centrales, impulsados por la globalización, son los que realmente importan para la economía mundial y la toma de decisiones, así como para la producción industrial y el desarrollo de tecnologías. Es decir, los países como entidad política han perdido su poder frente a nuevos actores mundiales (ciudades globales, empresas multinacionales, organizaciones internacionales…). La ciudad de Nueva York tiene más poder y más relevancia a nivel global por sí sola que países enteros como Paraguay, Sudán o Uzbekistán.
Según Saskia Sassen, las redes transfronterizas que unen a las ciudades globales engendran nuevas políticas regionales mundializadas, de forma que la política a nivel mundial está concentrada, determinada y definida en estos nuevos “ejes de poder”, que son las ciudades globales y los flujos que las unen.
Sassen pone algunos ejemplos, como el eje Estambul-Ankara, que podría tener más importancia a nivel global que la propia Turquía, o la tríada Sao Paulo-Rio de Janeiro-Brasilia, que constituyen un importante espacio de flujos financieros, económicos y políticos.
La creciente importancia de las ciudades globales ha conducido a un momento actual, en el que es más importante la relación entre Singapur y Hong-Kong que la que puedan tener dos países como Italia y Austria, por ejemplo. De la misma forma, son más importantes para el orden económico mundial los flujos financieros entre Berlín y Frankfurt que los que pueda haber entre Alemania con cualquier otro país.
Saskia Sassen lo dice tajantemente: “Lo que ha quedado claro en las últimas décadas con el crecimiento de las ciudades globales es que nuestro futuro geopolítico no va a estar determinado por el dúo EEUU-China, sino por veinte o más redes urbanas estratégicas alrededor del mundo.” Esta realidad que nos va a tocar vivir es tan novedosa como interesante, ya que la gobernanza mundial pasará de manos de los Estados a las ciudades globales, las cuales, debido a esta transferencia de poder, crecerán y se desarrollarán mucho más, hasta límites aun desconocidos.
Las preguntas que nos quedan son, ¿podrán las ciudades acaparar todo ese poder político y económico que arrebatarán a los países? ¿cómo se gestionará la llegada de millones de personas a las ciudades? ¿podrán las ciudades de los países en desarrollo incrementar y mejorar sus infraestructuras y prestar servicios básicos a sus millonarias poblaciones? ¿se olvidarán los aspectos sociales para centrarse únicamente en los económicos? ¿serán las ciudades lugares para vivir o lugares para hacer negocios?
Las ciudades son entidades muy interesantes de estudiar, y pueden llegar a ser grandes centros de poder. Pero pensar demasiado en economía, política, cifras y datos puede hacernos olvidar una cosa: la ciudad es un conjunto de personas.

¿Cuáles son las ciudades globales?
Afectadas por la globalización, las ciudades se han integrado en un sistema de flujos que abarca todo el planeta. La posición jerárquica de las ciudades en esta red mundial depende de la actividad económica dominante en cada urbe. De esta manera, las ciudades industriales han perdido importancia frente a las que desarrollan actividades de investigación e innovación tecnológica o concentran servicios avanzados.
Lo que distingue a las ciudades globales no es tanto su tamaño demográfico o su estatus de capital nacional, sino su poder económico. No todas las ciudades globales tienen que ser megaciudades, aunque en la mayor parte de los casos sí que coincide una gran población con un mayor poder económico y una mayor influencia a nivel global. Zurich, con apenas un millón de habitantes, es una ciudad global de mayor influencia y estatus internacional que Karachi (13 millones), Lagos (10 millones) o Calcuta (14 millones).
Lo que la consultora AT Kearney tiene en cuenta para elaborar el ránking de ciudades globales (el Global City Index) son 25 variables enmarcadas dentro de cinco grupos:
  • Actividades de negocios. Este parámetro se mide mediante el número de sedes de grandes multinacionales, la localización de servicios avanzados, el valor de los mercados de capital de la ciudad, el número de conferencias internacionales que tienen lugar al año y el flujo de mercancías a través de los puertos y aeropuertos. PONDERACIÓN: 30%
  • Capital humanoEn este caso se atiende a la calidad de las universidades, a la capacidad de la ciudad de atraer profesionales, al número de escuelas internacionales, porcentaje de estudiantes extranjeros, número de residentes con estudios universitarios… etc. PONDERACIÓN: 30%
  • Intercambio de información. Se examina cómo circulan las noticias y la información dentro y fuera de la ciudad. De esta manera se mide la accesibilidad a los principales canales de noticias y la presencia de internet. También se mide el número de agencias de información internacionales que están presentes en la ciudad. ATKearney utiliza además unos indicadores del nivel de censura informativa y de suscriptores a la banda ancha. PONDERACIÓN: 15%
  • Experiencia cultural. Para este indicador se atiende al número de museos y centros culturales que posee la ciudad, además de los eventos culturales que tienen lugar al año. El número de visitantes extranjeros que recibe la ciudad y las relaciones con otras ciudades (ciudades hermanas) también se tienen en cuenta. PONDERACIÓN: 15%
  • Compromiso político. Se mide cómo una ciudad influye en el diálogo político global, atendiendo al número de embajadas y consulados, así como las instituciones locales con proyección internacional que hay en la ciudad. PONDERACIÓN: 10%
Mediante la medida de estos cinco indicadores, los analistas de ATKearney elaboran cada año el Global City Index, una lista con las ciudades “más globales” del mundo. A la hora de determinar cuál es más influyente o importante, se tienen más en cuenta las actividades de negocios (Business activity) que el compromiso político (Political engagement), una muestra más de cómo, en el mundo actual, la economía tiene más importancia que la política.
Para ser una ciudad global es indispensable acoger a las sedes de las mayores empresas del mundo. En una ciudad de alto rango han de localizarse empresas de alto rango. Aunque pueden ser de cualquier sector, la mayoría de las multinacionales que encontramos en los flamantes rascacielos de las ciudades globales son empresas de servicios, del sector financiero y bancario, así como inmobiliarias, aseguradoras o consultorías. También se encuentran las sedes de multinacionales del petróleo o del sector del automóvil, pero las que mejor representan el nuevo modelo económico del desarrollo son las multinacionales del sector servicios (en especial la de los servicios avanzados).
Junto a las actividades de negocios, el otro indicador que mejor determina la influencia global de una ciudad (según ATKearney), es el capital humano. La calidad de las universidades, la presencia de estudiantes universitarios extranjeros o el número de escuelas internacionales caracterizan a las grandes ciudades globales. No es casualidad que las principales universidades del mundo estén, precisamente, en ciudades de alto rango (ver: QS World University Rankings).
Volviendo a hacer hincapié en el concepto de rango, está claro que en estas ciudades globales, que están en lo más alto de la jerarquía urbana, han de encontrarse las mejores universidades del mundo. Y no sólo las universidades, sino también los mejores centros comerciales, las mejores óperas, los mejores palacios de congresos… etc.
MÁS INFORMACIÓN: The Global City Index 2014 (ATKearney)
En el TOP 10 de las ciudades globales, las potencias tradicionales siguen liderando el ránking. De las diez ciudades más influyentes e importantes del mundo, seis son ciudades europeas y norteamericanas. La creciente influencia de los países emergentes en la economía mundial se contempla mejor observando los cambios en la lista completa. La mitad de las ciudades globales señaladas por la consultora ATKearney son ciudades asiáticas, que hace unos años no tenían importancia a nivel mundial o eran incluso desconocidas para la mayoría de la gente, como Guangzhou (China) o Bangalore (India).
En la imagen de la derecha vemos el centro financiero y de negocios de Guangzhou, mucho más moderno e impresionante que el de Barcelona o el de Milán. Las grandes ciudades asiáticas se están desarrollando y modernizando a ritmos muy superiores a las europeas.
No será tan famosa como Barcelona, París o Londres, pero Guangzhou está escalando rápidamente los puestos del ranking de ciudades con más influencia en el mundo. Hace dos décadas apenas era un puerto histórico en el Mar de la China Meridional y hoy en día es una ciudad moderna, con zonas especiales para potenciar la economía del conocimiento y la investigación, como la Ciudad de la Ciencia o la Zona para el Desarrollo Tecnológico y Económico. Un ejemplo de cómo en la Periferia del mundo se están dando los mayores ritmos de crecimiento económico.
ARTÍCULO RELACIONADO: Cambio en el orden económico mundial (Juan Pérez Ventura, Diciembre 2012)
Desde hace varios años, las “ciudades globales” por excelencia son Tokio, Londres, Nueva York, París y Hong Kong. La importancia de estas ciudades viene de que en ellas están presentes instituciones, organizaciones, empresas y profesionales de alto rango, que deciden y gestionan cómo se organiza la economía mundial.
Las ciudades globales se caracterizan por una alta concentración de sedes centrales de empresas multinacionales, de instituciones internacionales y por la existencia de servicios muy especializados (en banca, finanzas, seguros, servicios avanzados…). Todo ello queda reflejado en un espacio determinado y característico también de las ciudades más modernas: la zona de negocios, el central business district (CBD).

El corazón de la ciudad global: el central business district

Los llamados “artefactos de la globalización” (De Mattos, 1999) son aquellos elementos del paisaje urbano que dotan a una ciudad de un estatus alto. Una ciudad global requiere infraestructuras avanzadas y de alto rango. Centros empresariales, edificios emblemáticos de grandes empresas, espacios para exposiciones y congresos internacionales, centros comerciales como malls, hoteles de lujo, grandes aeropuertos, espacios residenciales protegidos (condominios cerrados), apartamentos de lujo, rascacielos… Todos estos componentes hacen que una ciudad adquiera un estatus de alto nivel, por ello todas las ciudades globales recogen este tipo de elementos para configurar su paisaje urbano.
De entre todos estos “artefactos de la globalización” de los que hablaba De Mattos, el que mejor simboliza la integración de las ciudades en el espacio de los flujos económicos globales es sin duda alguna el central business district (CBD), el centro de negocios. Como hemos señalado, es indispensable acoger a las sedes centrales de las grandes multinacionales para ser considerada una ciudad global, y no hay mejor lugar para colocar una sede de una gran empresa que en un moderno rascacielos.
Los CBD se diferencian del resto de la ciudad a primera vista. Basta con echar un vistazo al skyline de una ciudad para diferenciar el centro de negocios. Es sencillo localizarlo en el caso de París, si uno sube a lo alto de la Torre Eiffel. Lo primero que le sorprenderá será el relieve de los rascacielos de La Défense. También es destacado el complejo del MIBC (Moscow International Business Center), en la capital rusa. Otros CBD importantes son Canary Wharf en Londres, Lower Manhattan en Nueva York, o las Cuatro Torres Business Area (CTBA) en Madrid.
El business district no sólo concentra oficinas, sino que incluye igualmente malls (centros comerciales) de lujo, instalaciones de ocio relacionadas con el deporte (piscinas, pistas de tenis…) o incluso salas de espectáculos y de cine, así como cada vez más hoteles y palacios de congresos y de exposiciones.

El escaparate de las ciudades globales: los rascacielos

Una característica común de las ciudades globales es la presencia de edificios altos. La mayoría de estas ciudades son grandes metrópolis con varios millones de habitantes. Una forma de aprovechar el espacio y de hacer más eficiente el trabajo de las personas es agrupar a éstas en altos rascacielos.
Si bien es cierto que el objetivo inicial y predominante de los rascacielos es albergar funciones empresariales (oficinas, sedes de empresas…), también encontramos algunos rascacielos residenciales, como el Q1 Tower de la ciudad australiana de Gold Coast o la Eureka Tower de Melbourne. El rascacielos residencial más alto del mundo, sin embargo, se encuentra en Dubai: es el edificio Princess Tower, de 414 metros de altura.
También encontramos rascacielos cuya principal función es la hostelería. En este sentido debemos destacar el faraónico proyecto de las Torres Abraj al Bait, en la ciudad de La Meca (Arabia Saudita), finalizado en el año 2012. Algunas fuentes lo consideran el edificio más grande del mundo por volumen de tamaño. Este enorme complejo financiado con el dinero del petróleo se ha convertido en el mejor escaparate de la ciudad de La Meca, así como en el nuevo icono de Arabia.





Pero, como decíamos, la mayoría de los rascacielos han sido construidos para albergar funciones empresariales. La razón por la que las empresas tienden a agruparse en estos edificios es que la concentración de personas y servicios en un área reducida permite una mayor eficiencia económica.
Es por eso por lo que los rascacielos suelen relacionarse directamente con los CBD. Lo más normal en las ciudades globales actuales es encontrar un centro financiero y de negocios compuesto principalmente por altos y modernos rascacielos. Pueden servir de ejemplo el barrio de La Défense en París, Canary Wharf en Londres o Central Area en Singapur.
En ocasiones los rascacielos traspasan los límites del CBD y se distribuyen por la ciudad formando nuevos centros de negocios, que pueden acabar uniéndose en un gran área, siendo imposible diferenciar los límites de los barrios de negocios, como ocurre en la zona sur de la isla de Manhattan, en Nueva York.

rankinggrascacielos
En el ránking de los 20 rascacielos más altos del mundo encontramos que 16 de ellos se encuentran en el continente asiático. De estos 16, más de la mitad están en ciudades chinas (9). Destaca también la zona del Golfo Pérsico, donde el beneficio de la exportación petrolera ha disparado las ansias de los jeques árabes por demostrar al mundo su poder económico. En países como Arabia Saudita, Kuwait, Qatar o los Emiratos Árabes ha comenzado una locura por los rascacielos modernos. El más famoso de todos, el Burj Khalifa, es el edificio más alto construido por el hombre.
INTERESANTE: Mapa interactivo de las ciudades con más rascacielos (skyscraperpage.com)
El anterior enlace pone de manifiesto lo que ya adelanta el ránking de rascacielos más altos: el cambio en el orden económico mundial se evidencia también en la construcción de estos edificios que, como símbolos, se elevan en el cielo de las nuevas ciudades globales, que liderarán la economía mundial en un futuro no muy lejano.
La ciudad con más rascacielos es Hong-Kong, uno de los principales centros financieros y de negocios del Este de Asia y del mundo. Otras ciudades que rascan el cielo son Shanghai, Bangkok, Shenzhen, Cantón, Dubai, Guangzhou o Kuala-Lumpur. Queda confirmado: a mayor número de rascacielos, mayor poder económico y mayor importancia a nivel global.